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CHILE UNA NUEVA OPORTUNIDAD Marco Político
La CUT debe luchar por una sociedad que elimine todas las manifestaciones de discriminación, injusticias y desigualdades, generando espacios para todas y todos los ciudadanos, para que se expresen organizadamente y se sientan plenamente integrados a la sociedad. La CUT, promueve la búsqueda permanente de una mejor calidad de vida para los trabajadores (as) y sus familias, expresadas en el ejercicio de sus derechos básicos y en el acceso a bienes que permitan su pleno desarrollo como persona y como núcleo de la sociedad. La CUT, expresa con claridad que la llamada globalización y la integración económica no han resuelto los problemas de desigualdad social y la pobreza que afecta a un porcentaje importante de chilenos. La CUT declara que la dimensión económica no es suficiente para asegurar una sociedad más integrada y con justicia social, más bien, hemos avanzado en una dirección contraria fortaleciendo la concentración de la riqueza, la fragmentación social y el control de la economía por reducidos grupos económicos de rasgos monopólicos. El cruel y frío mercado va excluyendo permanentemente a los ciudadanos más desamparados, dejándolos tirados sin solución a sus demandas, creando una sociedad estratificada donde una gran parte debe conformarse con los restos, muchos quedan arrinconados en la indigencia y unos pocos disfrutan de sus beneficios. Reafirmamos que otra globalización es posible, que el llamado modelo de desarrollo requiere de un fuerte componente social y que para lograr dicho objetivo se requiere de un estado más activo y protagonista en la acción pública. Necesitamos de un estado más activo, no sólo regulador, un estado que evite con leyes y políticas la concentración y la acumulación exagerada de la riqueza, un estado que corrija conductas empresariales irresponsables y monopólicas, y que genere mecanismos efectivos para una mejor distribución de la riqueza. Un estado que asegure los bienes más esenciales a cada chilena y chileno, en educación, en salud, en justicia, e igualdad. Un estado que resguarde efectivamente el medio ambiente, que proteja nuestros recursos naturales, que fomente la cultura y promueva la dignidad de las personas y el trabajo decente. Un estado que vele por el desarrollo integral de su pueblo, poniendo especial acento en la protección de los sectores más vulnerables de la sociedad como los ancianos, niños, minorías étnicas y otros.
En Chile, se ha abierto un espacio mayor para plantearse los temas que hasta hace un tiempo nadie quería escuchar, en un proceso sostenido donde se ha venido ensanchando la barrera de lo posible y se abre un espacio para volver a soñar y forjar esperanza. No en vano el debate de la campaña presidencial estuvo cruzado por los temas de desigualdad, el empleo y la falta de contenido social del modelo. No obstante, los poderes que afirman la postura neoliberal ortodoxa están intactos y desarrollarán todas sus iniciativas para que los cambios que se intenten llevar a cabo, sean superficiales o se diluyan de manera de dejar las cosas a como están. El nuevo gobierno que se instala augura mayor y mejores posibilidades de enfrentar la temática social. En las primeras señales podemos notar un gobierno más sensible a la demanda por dignidad y derechos de la gente, con respeto y más cercanía con las organizaciones sociales. No obstante, los poderes que afirman la postura neoliberal ortodoxa están intactos y desarrollarán todas sus iniciativas para que los cambios que se intenten llevar a cabo, sean superficiales o se diluyan de manera de dejar las cosas a como están. Este nuevo escenario político requiere de actores sociales que irrumpan con fuerza, con propuestas y con organización para hacer retroceder a aquellos que no están dispuestos a ceder en sus posiciones políticas y económicas. En ese sentido, la CUT debe plantearse el gran desafío de ser un actor preponderante, que impulse los cambios que la sociedad chilena requiere. Cambios que logren mejorar sustancialmente la vida, el trabajo y las relaciones laborales. Es un proceso que pondrá a prueba a nuestra Central, en sus niveles de organización, propuestas y movilización. Es un proceso vertiginoso e ineludible que nos exige seguir un ritmo a todo motor y mejorar en todo aspecto.
Nuestra demanda es por democracia y justicia social, queremos un país que se funde en instituciones sólidas y con una constitución política aprobada por sus ciudadanos, que termine con la ilegitimidad de origen de la Constitución del 80 que aún habita y determina la vida de los chilenos a pesar de los cambios del 2005. Es urgente entonces, poner fin al Sistema Binominal y construir un sistema electoral basado en la proporcionalidad que asegure la representación popular de todos los sectores políticos y sociales. Una Constitución que dé rango constitucional a los derechos laborales de los trabajadores, que reconozca a sus organizaciones sindicales como parte de la estructura institucional del país. Una Constitución Política que permita la participación de todos los ciudadanos, terminando con todo tipo de discriminación y de exclusión tanto en el plano político como en el social. Una constitución que abra las puertas a la participación popular y dé alero de hogar, trabajo y derechos a todos.
El trabajo decente debe ser un elemento central de nuestra lucha sindical, se trata de poner el trabajo como centro y motor del desarrollo de la sociedad, definiendo al trabajo decente como un elemento de dignidad y valor de éste. La definición del trabajo decente se afirma en un trabajo más estable, con protección social y con derechos individuales y colectivos. La externalización que deriva en la subcontratación, ha generado una fuerte desprotección social, una desvalorización del trabajo y precariedad del empleo, por lo que se requiere de una legislación que asegure los derechos esenciales de los trabajadores; como mayor estabilidad, derechos individuales, colectivos y sindicales. Para ello, es preciso ser muy activos en el debate sobre el proyecto de subcontratación que se encuentra en trámite en el parlamento, apurando su aprobación, pero a la vez recogiendo aportes de los diversos sectores para mejorar dicho proyecto. A 25 de años de la imposición del sistema de pensiones, ha quedado demostrado que es un sistema obsoleto, caro, poco efectivo, e inmoral. Y por ello, se hace imprescindible jugarse por una reforma estructural al actual sistema. El gobierno, ya ha tomado iniciativas respecto a la constitución de un consejo técnico y por nuestra parte debemos apurar el tranco, dando forma, fuerza y vida al Comité de Ciudadanos por la Reforma Solidaria al Sistema de Pensiones, que genere actividades y movilice a los ciudadanos del país para impulsar una reforma previsional solidaria. La base del debate del comité, debe ser la propuesta de la CUT, la que debe ser fortalecida con apoyo técnico para ser la contraparte de quienes pretenden una reforma sólo referida al mercado de capitales. Nuestra propuesta debe ser conocida por las Organizaciones sindicales y sociales y debe ser la que movilice a la gente. Debemos prepararnos para crear las condiciones para abordar aspectos relevantes de la seguridad social, como la salud, abordando un debate serio en el tema de isapres, accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, el seguro de cesantía, las cajas de compensación entre otras. En todos estos aspectos debemos prepararnos y generar propuestas y exponerlas a nuestras bases, a fin de que exista disposición a movilizarse para exigir cambio que recupere la seguridad social como un bien público y no como un negocio privado. La negociación colectiva, ha sido y es un mecanismo de distribución de la riqueza, cuando hay ausencia de ésta, los trabajadores disminuyen sus derechos y se empobrecen, y la riqueza que genera el trabajo no se reparte. Debemos realizar diversas iniciativas que aprovechen los espacios de debate político, de modo de generar las condiciones para un cambio profundo en el sistema de negociación colectiva chileno. Es aconsejable realizar estudios comparados de las legislaciones sobre el tema, en algunos países de América del Sur, a fin de tener insumos para una propuesta. Debemos realizar un muestreo de lo que es la negociación colectiva en Chile, de manera de demostrar que tenemos una gran insuficiencia en lo que respecta a la cobertura y a los contenidos de la negociación. Se deben llevar a cabo múltiples iniciativas en el sentido de promover, informar, educar y movilizar a los trabajadores por un sistema de negociación colectiva real y efectivo que termine con el descuelgue y el reemplazo en la huelga. La lucha contra el subterfugio y la fragmentación artificial de la empresa. La diversidad de formas y múltiples razones sociales con las que las empresas eluden derechos laborales e incluso tributarios, nos plantea la necesidad de construir una propuesta legislativa que cambie sustancialmente el concepto de empresa instalado en el país. La fragmentación de la empresa trae consigo la fragmentación del empleo y por ende la fragmentación sindical, debilitando el equilibrio que debe expresarse entre capital y trabajo. El tema de la diversidad de razones sociales, es necesario enfrentarlo con una estrategia sindical, que busque construir organizaciones fuertes y únicas en las unidades productivas y servicios. La empresa no es la razón social; es la suma de ellas que componen una sola, lo demás son entelequías legales para burlar tributos y debilitar la fuerza sindical y eludir los derechos individuales y colectivos del trabajo. Debemos exigir una legislación que termine con todos los subterfugios que niegan y los privan de derechos laborales y sindicales.
En este nuevo cuadro, es necesario plantearse un programa que ayude a elevar la tasa sindicalización. Se trata de un programa ordenado donde es preciso clarificar dónde y cómo se constituye el sindicato ínterempresa, qué ámbito y volumen debe tener. El sindicato ínterempresa ordenado por sectores productivos y servicios, puede y debe ser la respuesta organizativa que puede llegar a cambiar el esquema de negociación colectiva. Debemos reafirmar la política aprobada por el congreso programático de un sindicato por empresa. Trabajar por la unificación de la organizaciones ramales o sectoriales y avanzar en la constitución de conglomerados sindicales en sectores productivos específicos. Debemos definir el tipo de organización intermedia que se requiere para articular la base sindical con las políticas de la Central, ya que son muchos los sindicatos dispersos y sin federar, pero ello debe ser ordenado y unitario. Estos desafíos deben ser asumidos y conducidos por la Secretaría de Organización, la que debe conformar equipos de trabajo y presentar una propuesta de campaña de sindicalización y afiliación.
Una política de desarrollo sindical, con un programa de educación y formación de líderes sindicales que sean capaces de entender y aplicar el proyecto político de la CUT. La Secretaría de educación debe conformar los equipos necesarios para llevar adelante un programa de largo plazo. Se requiere una batería de temas que permita a los dirigentes de base alcanzar insumos para atender mejor al sindicato y el rol del sindicalismo nacional, junto con algunas tareas para mejorar su acción sindical y su gestión Construir una maya de educación, formación política sindical y técnica, para dirigentes más avanzados que tengan como perspectivas proyectarse en la actividad sindical. Luego habrá convenios especiales para diplomados donde profundicen sus conocimientos y se especialicen en áreas específicas.
la nueva realidad nos exige tener propuestas específicas y reafirmar nuestro discurso con un soporte técnico producto de estudios de la realidad laboral, para ello se ha creado la Fundación de Investigación de Estudios Laborales cuya sigla es FIEL, con la cual debemos proveer de todos los insumos técnicos para el trabajo de la CUT. Es una fundación constituida para la CUT y pertenece a la CUT, nadie podrá apropiarse de su razón social como antes ocurrió con el CIASI y con el CEDUC. La Fundación recién constituida es una iniciativa aprobada el año 2003 y cuenta con toda la legalidad y debemos ponerla en marcha a la brevedad.
En el campo internacional, la política de la CUT busca insertarse en el debate sindical que se está dando en América del Sur y en particular en el ConoSur de América, con posiciones que ayudan al desarrollo sindical de los países, fomentando los niveles de unidad y provocando un debate de ideas y propuestas frente a los diversos temas del ámbito político, social y económico. Proponer acciones coordinadas entre las centrales de los países sobre temas que nos afecten a todos; tales como la flexibilidad laboral que trae los procesos de externalización como la ausencia de cobertura social. Los elementos de división que dieron origen a tres centrales que después de la segunda guerra mundial ya no existen. La globalización y el intercambio comercial en que se encuentran los países de la órbita obligan a avanzar en dirección de la unidad sindical. Ello nos obliga a ser activos en la iniciativa de la constitución de la nueva central mundial, que pretende construirse en el mes de noviembre en la ciudad de Viena. Debemos valorar el hecho histórico de que se hayan puesto de acuerdo dos de las tres centrales para caminar a la unidad del sindicalismo mundial. La Secretaría Internacional debe presentar un informe del sindicalismo regional y de la situación de la Coordinadora de Centrales Sindicales del Conosur y América y preparar los elementos para la participación del congreso de unidad en la ciudad de Viena.
El Congreso Refundacional nos entregó los lineamientos para nuestra política de alianzas, es una alianza amplia, es política y es social. Para la CUT, la política de alianzas no deber ser sólo coyuntural, debe ser una alianza estratégica de carácter permanente, la cual busque dar presencia y protagonismo al mundo social en el escenario político nacional, sobre todo en aquellos temas que apuntan a mejorar la calidad de vida de las personas, o aquellos temas valóricos que afectan a grupos excluidos de la sociedad. Estamos hablando entonces de una alianza social y política que con aquellos sectores que comparten las ideas de la libertad, la democracia y la justicia social. Se trata de conformar un movimiento por la democracia y la justicia social, que dé un gran impulso a una reforma al sistema de pensiones y levante con fuerza el cambio el sistema electoral binominal y ponga fin a la exclusión que contiene la actual constitución política. Bajo el liderazgo de la CUT, debemos convocar a ser parte de dicho comité a las organizaciones sociales, a las iglesias, a las ONG, a los partidos políticos, a los estudiantes y a todos los sectores organizados. Nuestra alianza es con organizaciones, no con personas, aunque en algunas oportunidades por razones estratégicas formaremos comités de personalidades para ciertos temas trascendentes. La CUT debe seguir el camino del posicionamiento y plantearse ante la sociedad como un actor de primera línea, si desea lograr sus objetivos de representación y conquistar las demandas de democracia y justicia social. Son variados los temas de la agenda pública en que la CUT debe tener opinión además de los temas sindicales; para ello debemos ser interlocutores con los distintos actores de la vida social, partidos políticos, parlamento, gobierno y empresarios. Con los empleadores debemos impulsar una agenda temática, que aborde temas de interés común para mejorar las relaciones laborales y la calidad del empleo. Se abre un espacio de oportunidades para poner los temas de nuestra agenda. Este nuevo proceso exige poner todas las energías y aportes en función de el logro de los objetivos. El Consejo Directivo a reformado su Comité Ejecutivo, asumiendo como Secretario General el compañero Jaime Gajardo y como Tesorera la compañera Ángela Rifo.
Las exigencias programáticas de la CUT y la dinámica que ha tomado la política nos exige ser más eficaces en nuestros niveles de coordinación interna. Como también, mejorar la comunicación y coordinación con nuestros afiliados y Consejos Provinciales. Nuestras estructuras internas deben asumir una mejor coordinación con nuestros afiliados y con los Consejos Provinciales. Se requiere de una fuerte cohesión que ponga en movimiento y propicie el proyecto sindical dentro de un marco político de conducción. Un Departamento de Organización en completa comunicación con las organizaciones afiliadas, en un intercambio de información y generando políticas para su desarrollo. Con un padrón al día de las organizaciones afiliadas y otro padrón con los que están al día en las cuotas. Con estadísticas de afiliación por tipos de sindicatos y la situación de las tasas de afiliación. Afiliación por regiones y sectoriales, junto con observar los sindicatos que van extinguiéndose. En esto el Departamento de Organización junto a la Secretaría General y tesorería, tienen que completarse en su información. La institucionalidad de la Central es la que nos dará prestancia, respeto y reconocimiento. Respetar los acuerdos, hacer funcionar las instancias, señirce a las normas estatutarias, pero por sobre todo el respeto entre los dirigentes y la defensa de la integridad de la Central. El nombre de la CUT no debe ser utilizado para cuestiones personales, ni para hechos políticos, si no ha sido debatido o acordado por alguna de sus instancias. Cuidar la integridad de la Central, significa no ventilar los asuntos internos, menos si estos son falsos o no hay antecedentes que los respalden. Los consejeros que no asuman su mandato deben ser destituidos por un Consejo Ampliado y para ello se debe hacer un reglamento interno. Debemos hacer una campaña de clarificación pública, para evitar que el nombre de la CUT sea utilizado por algunos abogados y asesores que engañan a los sindicatos y trabajadores presentándose como representantes de la CUT. Debemos dar categoría y prestancia a nuestra representación y actuar en forma consecuente con el cargo que desempeñemos en representación de la CUT. La línea de atención e información a público, debe estar orientada con una política y evitar que cualquier persona responda requerimientos que terminan dando una mala imagen.
Tesorería hará un traspaso ordenado de las cuentas a la nueva tesorera e informará el estado financiero de la Central. Está claro que los ingresos por cuotas sindicales no son suficientes para financiar las actividades de la CUT, aunque sí podríamos ser muchos más activos en el cobro de las cotizaciones. El financiamiento del último año, sólo ha servido para mantener lo básico y cuando hemos querido ir más allá nos hemos endeudado y terminado pagando intereses. Es preciso entonces, conformar un Comité de Administración, Gestión y Finanzas que junto a la tesorería puedan hacer llegar recursos que permitan financiar ciertas áreas y actividades de la CUT. Este comité estará integrado por los compañeros: Francisco López, Nolberto Díaz, Patricio Munita, Guillermo Scherping y trabajadores en coordinación a tesorería y presidencia. Este será un año abundante trabajo y de grandes desafíos, aquí pondremos a prueba si el trabajo hecho hasta ahora dará sus frutos. Nuestra primera prueba será el 1° de mayo. El que debe ser en todas las ciudades del país el más concurrido de las últimas décadas. En Santiago hemos elegido ubicar el escenario en Alameda frente al Diego Portales. Trabajemos en cada zona de la Región Metropolitana, están programadas cuatro marchas y cada una de ellas debe exponer con carteles y pancartas nuestras demandas.
· Reforma al sistema binominal. · Fin a la exclusión. · Reforma solidaria al Sistema de Previsión Social. · Profundización de la Negociación Colectiva. · Regulación de la subcontratación. · Institucionalización del Diálogo Social. · Trabajo Decente.
Recorramos cada rincón de Chile, los lugares de trabajo y las poblaciones. Repartamos la propaganda, invitemos a ser parte de una nueva esperanza para los trabajadoras y trabajadores chilenos. Por más democracia y justicia social, hagamos realidad el Chile justo que anhelamos.
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