Trabajadores vigilantes despedidos de la empresa portuaria Valparaíso, asisten a una despedida realizada por el Sindicato Nº2 en el Centro de Eventos "Entre Valles"

 

El rigor de la modernización


Despedida de los socios del Sindicato Nº2 empresa portuaria Valparaíso, Viernes 24 de Agosto 2007


Después de escuchar las palabras del Presidente del directorio de la empresa portuaria Valparaíso don German Correa, dándonos a conocer  la situación nefasta  respecto de la desvinculación de 45 de nuestros compañeros, una vez mas, a los dirigentes nos toca vivir esta lamentable situación, que es traumática y deshumanizante; ya que el  trabajo es el derecho que al ser humano lo dignifica y valora como ser útil para la sociedad. Fue una reunión tensa en la cual se vio a un presidente nervioso y no es para menos comunicar tan lamentable noticia, ya que ella no solo afecta al trabajador, sino que también a su familia.  Nos referimos a compañeros con una larga trayectoria  promediando los 20 años de servicio y mas, en una empresa Estatal, cuyo empleador lamentablemente es el Gobierno, quien predica estar en contra de la "cesantía" y las "desigualdades sociales" promoviendo y subsidiando el empleo en las empresas del sector privado.

Al reflexionar acerca de esta grave situación que ocurrió con nuestros compañeros y socios del sindicato, una vez mas se nos muestra que la empresa, o mejor dicho los Ejecutivos que la dirigen, solo les interesamos cuando nos requieren para lograr algo, después de ello no existimos, y por eso no creo que se den cuenta de la gravedad de la situación. A veces se requieren métodos inflexibles para proveer las fuerzas que no tienen o no pueden ser visto haciéndolo quien tiene el mando para aplicar una dedición tan drástica. Entonces le llamaremos el mal, pero desafortunadamente es un mal necesario. 

Rene Jara, trabajador y socio del sindicato, se dirigió a los compañeros presentes diciendo: "Que las desilusiones no nos afecten. Un verdadero hombre se levanta en la mañana con un propósito; con su puño en alto busca alcanzar la cima. Donde hay voluntad hay un arma y esa es la Fe en Dios que todo lo ve y todo lo puede, solo tenemos que pedirle y el con su infinita misericordia nos proveerá.

Para los dirigentes, agradecerles la sencillez y docilidad con la que llevaron a cabo este proceso. El espíritu dócil sabe considerar, atender y escuchar. Lo logrado fue el fruto de un trabajo arduo e ingrato, porque se negocio con una mano adelante y otra atrás.

Compañeros, aprendan de la caña que resulta ser mas astuta que muchos árboles; no se quiebra con el viento, sino que se deja mecer por él, soportando su paso sin contratiempos. Para ello, se requiere sabiduría como humildad, consideración y aprovechamiento de la experiencia y conocimientos ajenos para no quebrarse ni agotarse de puro soberbio.

Rene Jara Encalada