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"No es razonable que uno deba elegir a
150 directores en 30 días, no es una buena práctica, ni la manera con la
que se debiera manejar el Estado con excelencia", afirma presidente del
holding público. "El SEP debiera tener una constitución parecida a la
del Banco Central, y bien transversal, al estilo TVN".
"Queremos
dejar un estándar de gobierno corporativo y de directorios a un nivel
muy superior al promedio de las empresas privadas de este país. Que nos
transformemos en un vehículo de perfeccionamiento para estas prácticas,
incluso en las compañías más grandes. Lo que quisiera es que, al final
del gobierno, uno pudiera decir: si uno quiere tener buenos gobiernos
corporativos, miremos cómo lo hacen los directorios de empresas
estatales".
Este es el ambicioso
objetivo con el cual Sergio Guzmán Lagos quiere sellar su gestión al
frente del Sistema de Empresas Públicas (SEP). Un propósito que llama la
atención en boca de este master en Economía de la UC, quien ocupó una
sucesión de altos puestos ejecutivos de grandes grupos -como
Embotelladora Andina, Ecusa (de las cuales fue gerente general) y
Quiñenco- y luego como director en Blanco y Negro y la Viña Santa Rita,
y en el presente como socio de Pedro Pellegrini y Jaime García en una
consultora especializada en gobiernos corporativos.
"Vengo del sector privado, donde
siempre atacamos al gobierno por no tener capacidad para tener un Estado
ágil. Y siento que en el sector privado tenemos directorios con
funcionamientos bastante débiles y responsabilidades que, en general, no
están demasiado bien definidas. Me gustaría tener la capacidad de ir
avanzando en directorios súper competentes, coordinados, con el foco
adecuado y una arquitectura de información más centralizada, que es lo
que se ha hecho en el SEP en el último tiempo", asevera.
En las casi cuatro
semanas al frente del holding estatal, Guzmán ha corrido una verdadera
carrera contrarreloj junto con el nuevo Consejo del SEP para cumplir su
tarea más urgente: conformar los directorios de 30 empresas que suman
alrededor de 180 nombramientos. "Ha sido una época muy intensa, de mucha
celeridad en el nombramiento de los directorios, con seis o siete
reuniones del consejo del SEP, cuando, generalmente, se reúne una vez al
mes", recapitula sobre el proceso que hasta ahora ha concretado la mitad
de las designaciones, como son los casos de Correos, Polla, Zofri,
Enacar y Cotrisa.
¿Con qué plazos finales trabaja
el SEP para completar los nombramientos de directores?
Este mes debiéramos terminar de nombrar a esos
directorios.
¿Cuál es su balance de este trabajo contra
el tiempo?
Hemos tratado de privilegiar directores
independientes cuando ha sido el caso, pero ha sido de motu proprio , no
por un proceso institucionalizado, porque habría sido imposible. Ahora,
no es razonable que uno deba elegir 150 directores en 30 días, no es una
buena práctica, ni la manera con la que se debiera manejar el Estado con
excelencia.
¿Qué papel están jugando las firmas de head
hunter ?
No ha habido head hunters en este proceso, ya
que podrían demorar dos o tres meses. Lo que hemos hecho es usar en
forma no oficiosa a los head hunters con los que tenemos buenas
relaciones históricas, y pedirles que nos ayuden.
¿De qué forma se han
asegurado de elegir a los mejores?
Contamos con un muy buen Consejo
del SEP. Hay que avanzar en la dirección de tener un sistema de empresas
públicas ejemplar y también hay un cierto consenso respecto de empresas
que seguirán siendo estatales y que tienen que funcionar con igual o
mayor calidad que las privadas.
¿Cómo se va a cautelar el riesgo, denunciado
respecto de los gobiernos de la Concertación, de que los directorios
sean una "caja pagadora" de favores, o sirvan para mejorar las
remuneraciones de altos funcionarios?
Estamos tratando de ser
lo más cuidadosos y prolijos posibles. Ahora, mientras no haya una
institucionalidad fuerte en ese sentido, más permeable eres a prácticas
que no te interesan que permanezcan. Queda bastante por avanzar todavía.
De hecho, hay una ley en el Congreso que tiene que ver con el SEP y que
debiéramos revisar. En mi opinión, el SEP debiera tener una constitución
parecida a lo que es el Banco Central, guardando las proporciones, y
bien transversal, al estilo TVN. Que se fuera renovando paulatinamente,
sin estos cambios violentos de consejeros, y así les diera cierta
continuidad a los directorios de las empresas.
La fase que viene: 60 días para
instalar a los gerentes
Una vez completados los directorios ¿cuál es
el paso siguiente?
Establecer un tiempo razonable en que
debiéramos encontrarnos con cada presidente de directorio, si no en el
Consejo, al menos en el comité, para tener una primera evaluación de su
administración. Parte importante de esta labor es de cara a las
administraciones que vienen de atrás: seguramente hay algunas muy
competentes y otras que no lo son tanto, y es importante esclarecer si
es que alguno de los cuadros van a ser parte del proyecto futuro o no.
Hay una responsabilidad básica de tener al gerente general y la
administración con los cuales cada uno de los directorios se sientan
conformes, con todo lo que eso significa desde el punto de vista de las
compensaciones.
Por otra parte, nos interesa tener empresas que
tengan un norte y es indispensable esclarecerlo de cara a los propios
trabajadores.
¿En qué plazos esperan
tener definidas las planas ejecutivas?
Esperaría que fueran 60 días
después de terminado mayo. O sea, que estemos en condiciones de
reunirnos a partir de julio con cada uno de los presidentes o con los
directorios más ampliados, dependiendo del caso, y conocer las
respuestas que tienen que ver con la estrategia y la visión.
Venta de activos: "Estamos trabajando en
acopiar antecedentes y fórmulas"
¿Cuál será el papel que jugará el SEP en la
definición de los activos que se enajenarán para financiar la
reconstrucción, como es el caso de la participación estatal en las
sanitarias?
Al SEP le corresponde, de
alguna forma, la implementación de una decisión que es política y del
gobierno. Estamos trabajando en acopiar antecedentes y fórmulas
alternativas que, al final, tendrá que definir y precisar el Presidente
con sus ministros. Hay muchas fórmulas satisfactorias desde el punto de
vista técnico y político.
¿En qué tiempo?
Como todas las cosas en este gobierno: al más
breve plazo.
EFE: Es "deseable" incorporar privados
¿Qué van a hacer en EFE?
Parte por tener un buen directorio. Tengo muy
buena opinión de lo que hizo Jorge Rodríguez, con todas las limitaciones
que tenía desde el punto de vista institucional y político. Lo que se
hizo en los últimos tres años apunta en la dirección correcta, como la
filialización y el Merval. Lo que el país exige es que el tema de
Ferrocarriles se aborde de manera integral y coherente, y eso requiere
un buen directorio. Y hacer que el modelo de largo plazo sea estable y
políticamente viable.
¿Abrirán las puertas a la incorporación de
privados?
No está descartado. Son
decisiones políticas, pero me parece deseable que, en la medida de las
posibilidades, podamos encargarles a terceros, una vez que se deslinden
las responsabilidades de quién está a cargo de la línea férrea y quién
del transporte, por ejemplo entre Santiago y Rancagua. Y una vez
definido el marco mínimo de subsidio, que hubiera un tercero que se
hiera cargo.
¿Está de acuerdo con traspasar
la deuda de EFE al fisco?
Es lo que corresponde; todos sabemos que EFE no
es capaz de servir su deuda y menos pagarla.
"En el sector portuario heredamos una situación
de gran irresponsabilidad"
''Cortázar tenía las competencias como para
haber hecho algo mínimamente aceptable en los puertos, pero escasamente
recibía a los interlocutores'' asevera, junto con confirmar licitaciones
a privados este año.
De todo el espectro de
empresas en manos del SEP ¿cuál es el ámbito en el que concentrarán su
acción en esta primera etapa?
El sector portuario es el que
más nos preocupa. Me he encontrado con una situación de mucho
anacronismo, con una sensación de que no ha habido una política
portuaria en los últimos cinco años, posiblemente como consecuencia del
Transantiago. Y esta ausencia ha generado una condición de cierta
irresponsabilidad como Estado, en términos de no haber generado un
desarrollo conocido que diera cuenta de un eje esencial para el país
como es su comercio exterior. Es el peor de todos los mundos:
directorios libres, pero sin capacidad de ejecución, en un país que
sigue creciendo y necesitando infraestructura. Ha sido casi como un
espacio de discusión pública, pero no de ejecución. Ha habido peleas
entre los directorios de Valparaíso y San Antonio, y se han generado
expectativas desmesuradas en los trabajadores, que por malas prácticas
del pasado, de nuevo vuelven a creer que va a venir una repartija de
plata.
¿Estamos ad portas de un colapso del sistema
portuario?
En alguna medida, la
crisis económica sirvió para evitar una situación de mayor gravedad.
Pero todo lo que puede haber sido una circunstancia ventajosa de cara al
cuello de botella, cambió tras el terremoto -en Valparaíso, los muelles
4 y 5 están destruidos y otros no concesionados están con un nivel de
deterioro importante, con daños por US$ 50 millones-, que agrava una
condición de precariedad: vamos a estar en los próximos dos a tres años
viviendo bien al borde de nuestra capacidad.
¿Lo calificaría como una mala
herencia del gobierno de Bachelet, tal como definen al Transantiago?
Son parte del mismo problema. Claramente, René
Cortázar tenía las competencias como para haber hecho algo mínimamente
aceptable en los puertos, pero escasamente recibía a los interlocutores.
Era el gerente del Transantiago, esa es la verdad. Heredamos una
situación de gran irresponsabilidad, de privilegiar a lo mejor ganancias
políticas de corto plazo y no precaver cuestiones tan esenciales, me ha
sorprendido. Y el SEP tuvo que tomar un rol que no le correspondía al
hacer política portuaria sin tener las atribuciones, pero asumió ese
mandato porque tenía la suficiente vergüenza como para no estar ausente
dejando un vacío completo.
Tengo una muy buena
impresión de lo que hizo Mónica Singer como consejera y presidenta del
Consejo, desde donde fue profesionalizando los directorios e hizo del
SEP un organismo cada vez más autónomo.
¿Van a iniciar un nuevo programa
de licitaciones de puertos a privados?
Obviamente, y dentro del año de todas maneras.
La política depende del Ministerio de Transportes, y tenemos una agenda
ya convenida y estamos trabajando en tener una visión común como
gobierno para generar instrucciones precisas a los directorios de los
puertos, con esa mirada común que ha faltado y que es necesario terminar
de perfilar. Esto requiere rapidez y es lo que estamos tratando de
hacer.
¿En qué puerto partiría el proceso?
Está claro que en San Antonio-Valparaíso, la
zona central es la más relevante en términos de soportar un crecimiento
del 6% anual. Coquimbo también tiene importancia para la zona y
posiblemente la definición que tenemos que hacer respecto de Talcahuano.
¿Qué otras empresas el SEP ve prioritarias?
Correos tiene tremendos
desafíos. Hay temas legales que resolver para generar una ley que está
empantanada en el Congreso. Nos gustaría que fuera una empresa de primer
nivel internacional con un modelo de negocio atractivo de largo plazo, a
lo mejor en un sentido muy distinto del que uno de imagina.
Fuente: La Segunda
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